Presión arterial alta (Hipertensión)

La presión arterial aumenta al incrementarse la potencia de bombeo del corazón o al contraerse los vasos sanguíneos.

La presión arterial alta (hipertensión) es una enfermedad del sistema cardiovascular. La presión arterial aumentada está muy difundida, particularmente en los países industrializados.
El riesgo de hipertensión aumenta con la edad. Sin embargo, la hipertensión también la padecen las personas jóvenes. La hipertensión también puede estar causada también por hormonas como la adrenalina y la noradrenalina, pero también por enfermedades renales o por medicamentos.

No obstante, en el 95% de los casos, la hipertensión no tiene causas orgánicas manifiestas. La inactividad física, la obesidad, el consumo excesivo de alcohol o de sal y el estrés son las causas más frecuentes de la hipertensión,
Inicialmente, la hipertensión no presenta síntomas. A menudo, las personas afectadas ni la perciben. Más de la mitad de los afectados no saben que forman parte del grupo de pacientes hipertensos. Esto es peligroso, ya que una presión arterial permanentemente alta aumenta el riesgo de daños a los órganos vitales, como corazón, cerebro, riñones y ojos. Algunas de las posibles consecuencias son infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca, ictus, insuficiencia renal y pérdida de visión.

La OMS reconoce 3 niveles de hipertensión:

 Nivel 1 
 
hipertensión leve:

 presión arterial sistólica 140-159 mmHg
 y/o
 presión arterial diastólica 90-99 mmHg

 Nivel 2
 hipertensión media-grave:   

 presión arterial sistólica 160-179 mmHg
 y/o
 presión arterial diastólica 100-109 mmHg
 Nivel 3
 
hipertensión grave:
 presión arterial sistólica 180 mmHg o superior   
 y/o
 presión arterial diastólica 110 mmHg o  superior 

La OMS utiliza hipotensión (presión arterial baja) para referirse a una presión arterial inferior a 100/70 mmHg.