Hipertensión y relajación diaria

Para los pacientes hipertensos es importante aprender a enfrentarse al estrés. Existen varias medidas en la vida cotidiana que ayudan a enfrentarse al estrés.

Todo el mundo debería tener unas vacaciones de 3 semanas de duración al menos una vez al año. Esto es especialmente adecuado para los pacientes con hipertensión. Para las personas que padecen hipertensión son preferibles las vacaciones de recreo a las vacaciones activas. Son los más capacitados para tolerar un clima moderado. Deben evitarse cambios rápidos de clima y zonas horarias, así como regiones con un nivel elevado de humedad y temperaturas altas.

Naturalmente, aparte de unas largas vacaciones, existen otras posibilidades de introducir relajación en la vida diaria. Por un lado, se trata de un cambio de actitudes y formas de pensar y, por el otro, actividades que afectan a la vida cotidiana.

Actitudes y rasgos de conducta:

• Evitar las asunciones negativas (p. ej., siempre me sale todo mal, no lo puedo hacer, etc.) y cambiarlas por actitudes positivas (p. ej., lo puedo hacer, tendré éxito, etc.).
• Si está a punto de enfrentarse a un reto o a una situación desagradable, imagine lo que pasaría en el peor de los casos. Piense en una forma viable de esta situación y déle la vuelta para su propio beneficio.
• Valore las situaciones críticas positivamente. Busque el lado positivo de su oponente. Intente comprender su acción y por qué él o ella toma esas decisiones. Después de esto encare la situación de nuevo.
• Resuelva sus conflictos interiores. Si es capaz de resolver los conflictos, conseguirá una actitud relajada.
• Analice los estímulos que le preocupan. Después de que usted conozca lo que le preocupa, piense cómo puede minimizar o eliminar estos estímulos.

Actividades cotidianas

• Concédase a sí mismo pausas para relajarse. No sólo durante el trabajo, si no también los fines de semana. En particular, asegúrese de dormir lo suficiente.
• Fomente la comunicación positiva.
• Trabaje en los problemas de sus relaciones. Los problemas del matrimonio o de convivencia ejercen una influencia negativa y causan estrés.
• Haga que su tiempo libre sea estimulante y variado. Apúntese, por ejemplo, a un club deportivo. Asegúrese de que elige un deporte que le favorece mentalmente y que esté exento de presión competitiva y tenga en cuenta el aspecto comunicativo.

Hipertensión y estrés