Síntomas de la hipotensión

En el caso de presión arterial crónicamente baja, pueden aparecer los siguientes síntomas.

• Cansancio o mayor necesidad de dormir
• Disminución de la buena forma
• Dificultades de concentración
• Apatía o respuesta emocional depresiva
• Inquietud y trastornos del sueño
• Falta de energía y astenia
• Largo "periodo de ajuste" por la mañana
• Estado de agotamiento y sensación de desmayo
• Rápida capacidad para fatigarse y disminución de la buena forma
• Mayor sensibilidad al frío (manos o pies fríos, principalmente)
• Palidez cutánea

Síntomas circulatorios
En el caso de presión arterial baja, los síntomas pueden aparecer cuando se deteriora el aporte sanguíneo al cerebro, producido, por ejemplo, en días calurosos y sofocantes, al dilatarse los vasos sanguíneos y la intensa sudoración conduce a pérdidas de líquido. La presión arterial baja y aparecen síntomas, como fatiga y astenia. Estos síntomas también pueden aparecer después de las comidas, ya que la sangre se acumula en la región de los órganos digestivos y falta en el cerebro.

Mareos
En el caso de presión arterial baja se producen mareos cuando las personas sensibles cambian de posición corporal con demasiada rapidez: por ejemplo, pasar de estar recostado a sentarse o de estar sentado a levantarse (hipotensión ortostática). Estos problemas también se pueden producir al agacharse. La sangre se agolpa en las piernas y el vientre y los vasos no pueden contraerse con la suficiente rapidez. La presión arterial disminuye súbitamente y pueden aparecer los siguientes síntomas:
• Mareos
• Sensación de mareo
• Trastornos visuales (parpadeo ocular)
• Cefalea
• Propensión al desvanecimiento o a cortas pérdidas de conciencia (lipotimia ortostática)

El cuerpo adopta medidas contra la caída de la presión arterial: El corazón comienza a latir con mayor rapidez (taquicardia); los vasos sanguíneos se contraen (palidez, manos frías); se produce sudoración y náuseas. Por lo general, tras una fase de recuperación de algunos minutos el mareo desaparece.

Desmayo
El desmayo (síncope) se produce cuando el cerebro no recibe aporte suficiente de sangre y oxígeno durante un periodo corto de tiempo debido a una caída súbita de la presión arterial. Los primeros signos son mareo, sensación de vacío en la cabeza, visión ennegrecida o parpadeo ocular. Las personas afectadas pierden la conciencia durante un breve periodo de tiempo y no tienen control sobre sus músculos. Caen y se encuentran a sí mismos echados en el suelo al cabo de unos segundos.

En el caso de, por lo demás, personas sanas, el motivo más frecuente del síncope es una desviación de la dilatación normal de los vasos sanguíneos (síncope vasovagal). Como secuela de una situación de estrés mental (como angustia, dolor o estrés, por ejemplo), se dispara una reacción en cadena, cuyo final es la caída de la presión arterial. Este tipo de síncope se anuncia en sí mismo unos cuantos segundos antes, por regla general, a través de señales de alarma, como vértigo vacilante, visión borrosa, estrechamiento concéntrico del campo visual, náuseas, palpitaciones o sudoración.

Un síncope ortostático está causado por la regulación deficiente en el cerebro que también produce una caída rápida de la presión arterial.

La mayoría de los síncopes son inocuos y finalizan por sí mismos al cabo de unos segundos. Sin embargo, son posibles lesiones causadas por una caída. Además, existe un alto riesgo de lesiones cuando la persona afectada se desvanece durante actividades deportivas o en medio del tráfico. Las personas afectadas por presión arterial baja y que se desmayan con frecuencia deben practicar deportes menos peligrosos o tomar precauciones especiales de seguridad (en el montañismo, por ejemplo). Si es necesario, consulte a su médico si usted está sujeto a un mayor riesgo en su trabajo o como conductor de automóvil, causado por los frecuentes síncopes.

Rara vez el síncope está causado por una enfermedad grave. Cuando se produce un síncope por primera vez, es importante que visite al médico para que le haga un diagnóstico amplio.
Las causas menos frecuentes de un síncope son:

• Enfermedades del corazón (como trastornos del ritmo, infarto de miocardio o enfermedades del miocardio, por ejemplo).
• Fuertes pérdidas de sangre, sangrado (anemia)
• Gran déficit de líquido
• Enfermedades nerviosas o cerebrales (como daños en el sistema nervioso causados por la diabetes, por ejemplo)
• Embarazo durante el último trimestre (presión del niño en la vena cava inferior)

¿Qué es la hipotensión?