Tratamiento de la hipertensión

El objetivo de cualquier tipo de tratamiento para la hipertensión es reducir el riesgo de enfermedades secundarias. Por ello, habitualmente se pretende conseguir una presión arterial normal inferior a 140/90 mmHg, en el caso de pacientes con diabetes mellitus II (diabetes cuya causa frecuente es la edad y los hábitos de vida poco saludables) inferiores a 140/85 mmHg, y en el caso de enfermedad renal inferior a 125/75 mmHg. El tratamiento está indicado independientemente de los síntomas perceptibles, ya que la hipertensión no presenta síntomas en su inicio. Las decisiones sobre el tratamiento farmacológico tienen en cuenta no sólo el nivel de la presión arterial, sino también el perfil global de riesgos, es decir, la suma de los factores de riesgo individuales del paciente por la enfermedad cardiovascular (es decir, obesidad, diabetes y eventos como infarto de miocardio o ictus en la anamnesis).

Es importante la constancia

Recuerde, incluso si no tiene síntomas, a la postre una presión arterial no controlada produce daños más o menos intensos en su organismo. En el momento en que lo percibe, este daño habitualmente ya es irreversible. Tratada a tiempo puede mantener controlado el riesgo asociado a una hipertensión. Llegado este momento, por lo común es necesario un tratamiento para toda la vida. Si es necesario, su motivación (cumplimiento terapéutico) puede mejorarse con entrevistas individuales y en grupo así como con conversaciones médico-paciente. El médico debe examinar periódicamente el éxito del tratamiento, por ejemplo, caída de la presión arterial, y quizá ajustar la medicación. Llevando unos hábitos de vida sanos, puede mantener la dosis de los medicamentos al nivel más bajo posible.

Para controlar el tratamiento, además de la medición periódica de la presión arterial por el médico, el autocontrol y la monitorización de la presión arterial durante 24 horas en casa (durante las actividades del día y durante el sueño de la noche) han resultado ser un importante método complementario de medición. Los pacientes que se autocontrolan la presión arterial deben recibir instrucciones abreviadas detalladas de la técnica de medición.