Vivir con hipertensión

Las páginas siguientes le darán una idea de cómo puede organizar su vida con hipertensión, que no necesariamente significará control y renuncia.

Un cambio en los hábitos de vida es uno de los requisitos previos más importantes para tratar con éxito la hipertensión. En muchos casos, puede evitarse o reducirse al mínimo el tratamiento farmacológico (que a menudo tiene efectos secundarios). En el caso de personas con predisposición genética, incluso es posible retrasar la aparición de la hipertensión.
Además de los cambios en la dieta, son esenciales una actividad física regular y la gestión adecuada del estrés.

En el caso de las personas con sobrepeso, la normalización de la hipertensión se logra reduciendo peso. Perder 5 kg de peso basta para reducir la presión arterial 10 mmHg (sistólica).
Además, los pacientes con hipertensión deben evitar el consumo excesivo de alcohol y tabaco. Se recomienda consumir menos de 30 g de alcohol al día (es decir, ¼ de litro de un vino tinto de 12% = 12 g de alcohol, ¼ de litro de cerveza = 10 g de alcohol).